Me ha quedado claro que desde que Isaac Newton describió la ley de la gravitación universal no es conveniente escupir hacia arriba.

Mi primera experiencia con la fotografía digital fue nefasta. Experimenté con una cámara Epson de las primeras que salieron al mercado digital. ¡Horrible! La batería no duraba nada, la calidad de las imágenes era pésima y lo de pensar en pasar a papel era tremendo con aquellas impresoras de chorro de tinta. En aquel momento mi boca se llenaba de palabras en contra del mundo digital.

Poco a poco la cosa fue mejorando y a la vista de ello adquirí una Canon PowerShot S40, que por su forma cariñosamente denomine como “el bollicao”. Sus resultados podría definirlos como más que aceptables.

Canon PowerShot S40

Luego fuero apareciendo la Olympus C-70, las Canon G7 y G9 hasta que entró en mi mochila la primera réflex digital, en concreto la Nikon D70.

Olympus c70

Canon PowerShot G8

Canon PowerShot G7

Nikon D70

Esto empezaba a ser otra cosa y sobre todo por la calidad que ofrecía la impresión en laboratorio sobre papeles químicos.

Aunque aún mantenía mi Nikon F100, seguí renovando mis cámaras digitales pasando a la D90 y luego a la D100.

Nikon D200

Nikon D90

Nikon D100

Había llegado el momento de dar el paso definitivo y abandonar definitivamente los 35 mm (el formato medio hacía tiempo que lo había dejado). No sin cierto sentimiento de traición, puse a la venta mi Nikon F100 para sustituirla por la Nikon D200. Digamos que fue en este momento cuando descubrí los efectos de la ley de gravitación universal.

De pronto me encontré ante un nuevo mundo lleno de posibilidades. Los laboratorios fotográficos ofrecían unas calidades de impresión impensables. El software de edición de imagen permitía alcanzar metas impensables hasta entonces. Creo que fue en esos momentos cuando entré en el mundo Apple. Podría decir que fue mi renacimiento fotográfico.

Desde entonces siempre combino dos cámaras digitales: una réflex para mis trabajos creativos y una compacta de “cierto nivel” para todo lo demás. La primera pareja fueron dos Nikon, la D300 y la 1 V1 que pronto sustituí por una Olympus OMD e m10.

Olympus OMD e M10

Nikon D300

Nikon 1 V1