Recordando: conclusión

Desde aquella Minolta 7s hasta hoy, resulta incalculable el número de veces que he pulsado un obturador, la de metros de emulsión utilizada y el número de bits ocupados por imágenes. Por mis manos ha pasado un buen número de cámaras, objetivos y accesorios, pero a pesar de ello sigo teniendo muy claro que lo único importante de cara a captar un buena fotografía es la composición.

Podemos haber logrado la mejor definición, nitidez, enfoque, equilibro de color, dominio de las sombras y las luces, etc.; nada de ello vale si la composición es mala. Estoy seguro de que cualquier defecto es perdonable a excepción de una mala composición.

Hoy en día los equipos fotográficos e informáticos hacen gran parte del trabajo y lo hacen muy bien, pero nada podrá suplantar nuestra creatividad. Así que, ayudados por la tecnología, destinemos la mayor parte de nuestro tiempo y recursos a la creatividad. Para mi es la clave del éxito.

Actualmente dispongo de dos cámaras:

  • una réflex digital con formato FX, es decir, que la zona de imagen está basada en el circulo de imagen de 35 mm (36 x 24 mm) que era el habitual en nuestras cámaras analógicas de película, y
  • una mirrorless micro4tercios, es decir, cámara sin espejo de objetivos intercambiables cuyo tamaño del sensor es 18 × 13,5 mm.

La réflex está equipada con cuatro focales: 50 mm, 24-70 mm, 70-200 mm y 105 mm macro. La utilizo únicamente con trípode para disfrutar sin prisas de la fotografía en el mas amplio de los sentidos.

Para todo lo demás, mi compañera de viaje en una mirrorless que con su 12-40 mm cubre todas mis necesidades. En ella se combina un perfecto equilibrio entre tamaño, peso, calidad y prestaciones. Hoy en día considero que es un equipo muy versátil.

Por el momento esto es todo. Gracias por vuestra lectura.

Nikon D810

Olympus OMD e M5 II