Una rosa llamó mi atención mientras recorría un lindo pueblo cantabro. Una mosca la rondaba y espere el momento en que se posó.

El contraste entre la belleza y blancura de la rosa, frente al negro de la mosca, me animaron a captar el momento.

Objetivo zoom a su máxima focal (200 mm) y disparo con medición de la exposición puntual sobre la flor, buscando el equilibrio entre velocidad de obturación y apertura de diafragma de cara a desenfocar el fondo a la vez que congelaba el movimiento de la mosca.

© Andrés Antón

© Andrés Antón