En mis frecuentes paseos por el mercado de los domingos, me llamó la atención la mirada del señor que atendía un puesto de antigüedades. Estaba escondido entre el caos que daba personalidad a su puesto, aún así, el toldo raído que lo cubría, dejaba pasar un rayo de luz que realzaba su mirada a la vez que llamaba mi atención.

Película Kodak Plus-X a sensibilidad nominal revelada con el clásico Kodak D-76.

© Andrés Antón

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